










Caminando sobre la calle Dr. Jiménez en la colonia doctores, uno se da cuenta que ahí ocurre algo diferente. No solo por estar en una de las zonas con más índices de delincuencia en la ciudad, sino porque al caminar sobre esta calle se encuentran varios hospitales, y un gran numero de funerarias.
Como si se tratara de un ciclo mercantil en el que la muerte ronda y no precisamente en el sentido paranormal, sino meramente en el de comercio.
En busca de adentrarme en el tema, conocí a Don Ramón quien tiene un negocio ( en esta misma calle) de embalsamadora desde hace mas de 8 años, y fue gracias a el que conocí como es el proceso de preparación de un cadáver, antes de ir a la funeraria.
Don Ramón mientras fumaba un cigarro (aquí no aplica la ley), hablaba sobre la importancia que debe haber al dedicarse a esto, ya que no solamente entra la ética laboral, sino que si por algún motivo se les ocurre hacer algo inapropiado ( como tomar órganos) van directo a la cárcel.
Este hombre tiene la sensibilidad a flor de piel, ya que es el quien pondrá el ultimo rostro que vera la familia, y por consiguiente es de suma importancia tener ese don artístico, para lograr que alguien que no precisamente murió con la mejor cara, la tenga antes de que lo vayan a despedir en su velorio.
Una vez drenado el cuerpo de sus fluidos, y rellenado con formol, se limpia el cuerpo por fuera(el ultimo baño como se refieren los embalsamadores) y se pasa a vestir el cadáver.
Como si se tratara de un ciclo mercantil en el que la muerte ronda y no precisamente en el sentido paranormal, sino meramente en el de comercio.
En busca de adentrarme en el tema, conocí a Don Ramón quien tiene un negocio ( en esta misma calle) de embalsamadora desde hace mas de 8 años, y fue gracias a el que conocí como es el proceso de preparación de un cadáver, antes de ir a la funeraria.
Don Ramón mientras fumaba un cigarro (aquí no aplica la ley), hablaba sobre la importancia que debe haber al dedicarse a esto, ya que no solamente entra la ética laboral, sino que si por algún motivo se les ocurre hacer algo inapropiado ( como tomar órganos) van directo a la cárcel.
Este hombre tiene la sensibilidad a flor de piel, ya que es el quien pondrá el ultimo rostro que vera la familia, y por consiguiente es de suma importancia tener ese don artístico, para lograr que alguien que no precisamente murió con la mejor cara, la tenga antes de que lo vayan a despedir en su velorio.
Una vez drenado el cuerpo de sus fluidos, y rellenado con formol, se limpia el cuerpo por fuera(el ultimo baño como se refieren los embalsamadores) y se pasa a vestir el cadáver.


















enmarcado

perspectiva corta